martes, 6 de mayo de 2008

Tu vicio, el Alcohol, te mató


Hace años que no me volvía a enfrentar a ti. Te hacía muerto y enterrado. Al menos en mi vida. Nunca pensé volver a tenerte frente a mí.

Recuerdo aquella vez que nos conocimos. Era mi primera fiesta a la que iba. Debía regresar a la una a mi casa. De eso me acuerdo bien. Mis padres eran excesivamente aprensivos, quizás por eso mi rebeldía.

Desde esa noche nada volvió a ser igual. Desde esa noche, mi vida tomó un rumbo totalmente diferente. Desde esa noche, dejé de ser yo!.

Sabía de ti, de tus efectos, de tu “magia” y también de tus cicatrices. Y la verdad, nunca me importaste hasta aquella noche.

Yo, lo confieso, era una chica popular. Solía tener muchas “amigas” que en verdad no eran más que garrapatas que se colgaban de mí. Además, jamás traté de pasar inadvertida. Amaba que hablaran de mí, de mis logros y mi fama. Todo parecía ser perfecto. Pero eso, esa maldita posición social fue la que me jugó una mala pasada.

Aquella noche supe lo que era la presión. Era mi “status” de chica TOP, o mi fuerza de voluntad. Todo fue por culpa de ese estúpido estigma que yo misma me creé. Pero no los culpo, porque la débil fui yo. En ese momento sólo pensé. “el medio no me permite decir que NO” Y fue así como aquella noche mi vida cambió…

Primero fue un trago, luego otro y otro y luego… y luego desperté en mi cama.

Desde entonces HAN SIDO 2 años luchando contra un enemigo intangible. Un demonio interno que comenzó seduciéndome los fines de semana, luego día por medio, hasta finalmente apoderarse de mí por completa. No había día en que no tomara.

Me llamaba, me seducía y me provocaba.

No podía pasar por fuera de una botillería sin que mi boca se hiciera agua y mis manos No sudaran. Era mi amor, mi seducción. Una botella de ron o una vodka, daba igual. La cosa era tomar.

Y así me fui acabando, mis “amistades” se alejaron. Mi vida perfecta solo era un recuerdo del pasado. Mis padres no sabían que me pasaba y mi entorno cercano sólo me juzgaba.

Pero que importaba, yo era “temporalmente feliz” con alcohol en mis venas. Esas sensaciones indescriptibles que vivía me hacían olvidarlo todo y sentirme plena. Pero cuando volvía en mí, a la realidad en que vivía… Todo era completamente diferente.

Esas mismas personas que en las noches venían a mi casa a las fiestas, que hacían y deshacían como si estuvieran en sus propias casas y que brindaban conmigo eran las que en la mañana siguiente evitaban acercarse a mi o tener algún tipo de vinculo conmigo. Si, de chica TOP pasé a ser la alcohólica, la borracha, la que toma hasta quedar en el suelo. Pasé a ser la escoria de todo.

Ahora nuevamente comencé a ganar fama, y que claro está, No fue de las mejores. Era el ejemplo clásico de todo lo malo que les podía ocurrir. “… vaz a terminar como la Valdivieso, un estropajo, una alcohólica… en fin, en una basura.”

Y así a seguido mi vida hasta hoy, mis padres (un diplomático y una doctora) se lo pasan de viaje en viaje. A decir verdad, nunca estuvieron conmigo. Soy una hija más del siglo XXI que crece, madura y vive con una NANA, y donde mis padres, aparte de darse un gusto y tenerme, me dejan dinero y me ven un par de veces al mes.

No los entiendo, no se para que me tuvieron, porque está claro que no estoy dentro de sus prioridades. Ellos luchan día a día por lograr el éxito, por ser los mejores en su área, y siento que en eso de “sobresalir” lo heredé de ellos.

Para ellos, el status y el dinero son sinónimos de Felicidad. Y no les importa el medio, solo les importa lograrlo. Así, si deben aplastar a alguien lo van a hacer, y siempre con el pretexto absurdo de “el fin justifica los medios”.

De ellos, me siento abandonada, de mis amigos marginada y de mi entorno juzgada y criticada. Mi vida ya no tiene sentido. Son pocos los que me entienden.

No creo en terapias ni en rehabilitaciones. Solo creo que mi fin ya llegó. Mi vida fue “aparentemente hermosa” y finalmente se fue a la mierda. Tuve altos y bajos. Hoy me encuentro en un hoyo profundo del cual no hay salida. Quero que se acabe todo, ya no siento placer por tomar, pero tampoco lo puedo dejar y es por eso que veo tan cerca mi fin. Sin embargo, a lo largo de mi vida, si puedo sacar lecciones de esta…

Primero Que el poder te ciega…

Segundo Que los amigos son pocos y las bacterias chupa sangre millones

Tercero: Que el poder mata

Cuarto : Que el poder mata

Quinto : Que el Poder… Mata

"Hay que estar siempre ebrios. Esto es lo único. Para no sentir el horrible fardo del tiempo que rompe vuestros hombros y os inclina ante la tierra, hay que emborracharse sin tregua. ¿De que? De vino, de poesía o de virtud, como gustéis. Pero embriagaos"

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