martes, 6 de mayo de 2008

Como olvidar... El lamento de un cuartino

Hoy volví a Sentarme en aquella plaza que me llena de recuerdos. Los juegos, el césped, los partidos de fútbol, etc.… Pero ¿¿AHORA??

Me encuentro sólo, sentado en uno de los bancos, como un extraño más. Miro a esos niños jugando y a esos padres y abuelos que los acompañan. Todos felices y sin mayores problemas. O al menos eso Aparentan.

Y mientras pienso en eso, contemplo aquel refalín en medio de la plaza que me hizo sentir las más extremas sensaciones cuando era más pequeño. Sí, el refalín que tanto a mí como a muchos otros, nos regaló grandes alegrías, y en su cima, nos hizo dominar nuestro infantil mundo.

Tiempos de gloria, amor, juegos… ¡Como anhelo esos momentos!

Como me gustaría ser ahora ese chico que se columpia con tanta fuerza para lograr tocar el cielo, que ingenuamente cree que está a tan solo unos impulsos más.

Me miro ahora y no soy más que un sujeto consumido en sus miedos y angustias por causa de su futuro incierto.

Hasta ahora… ¿cuántas lágrimas perdidas derramé en este largo camino? ¿Cuánta energía derroché en “actividades complementarias” para hacerme de un Nombre y un Espacio? Y todas las Malditas pestañas que me quemé preparando trabajos, debates y cuanta cosa ¿para qué? Si ahora que me juego la vida con una prueba del carajo y todo lo anterior no me sirven para nada.

¿Y los consuelos?

Muchos se llenan la boca diciendo que es sólo una prueba más o que hay más oportunidades…

Sin embargo para mí, no es más ni menos que una prueba que decidirá mi futuro. Que ironía. Una simple prueba me puede hacer el hombre más feliz de la tierra, o me puede convertir en el hombre más desdichado del planeta. Y todo comienza de nuevo…. Miedo, presión, Angustia…

¿Dónde quedó ese niño alegre que riera de ser tan feliz?

¿Dónde está ese niño que disfrutaba de las cosas más simples de la vida?

¿Dónde está ese niño que amaba con pasión personas, animales y por sobretodo la VIDA? ...

¿Donde Mierda estoy yo? ¿Qué me hice? ¿Aún sigo siendo yo?...

Enciendo un cigarrillo, quizás para olvidarme de todo esto, pero pareciera ser que en ese humo denso (característico de un Lucky) Me trajera más recuerdo.

Mi familia. Pienso en ella y en esas sabias palabras que me decían. “Si te caes 100 veces, 101 deberás pararte y volverlo a intentar.

Como quisiera tener esa fuerza que tienen ellas para enfrentar lo adverso.

Pero NO puedo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo. Nunca había sentido esta angustia, esa que te aprieta el corazón y te dan escalofríos. Si lector, una corriente de aire que te recorre la espalda como un puñal que en cualquier momento te clavará…

Y esos niños siguen jugando… Uno me mira desde lejos de reojo, tratando de imaginar que diablos estoy escribiendo. Siente el peso de mi mirada. Estoy seguro. Sin embargo no me teme. Sino que muy por el contrario, le provoco curiosidad.

Supiera que envidio con todas mis fuerzas su vida. Su tranquilidad, su alegría y su niñez. Si, como desearía volver a ser un niño…

Intento volver en mí. Mi cigarrillo, que en un comienzo me hizo recordar mi familia y algunos momentos, ahora no es más que una simple colilla. Un trozo de basura que muy pronto será… Sólo un recuerdo, como todo lo demás.

Dios, ¿donde estás mi dios?

Tu no me abandonas, sólo te alejas (por no decir que me alejo yo) dame paz. Necesito paz. Mi vida una agonía, una prueba como un último paso. Si lo doy bien, seré quién siempre e querido ser. Alguien de verdad.

Pero si fallo, y doy ese paso en falso, el abismo y la desesperación serán las únicas vías disponibles para mí….

Mi segundo cigarrillo ya va por la mitad. Se van tan rápidos como siento que se fue mi infancia. Ya soy un hombre, con derechos y deberes, pero siento que hace nada, era un niño que andaba detrás de las polleras de su madre.

Sin embargo, algo me interrumpe, esta vez, no puedo volver a soñar... ¡¡No!! ¡¡Porqué!! Otra vez me viene esa angustia y ese miedo. Ya no puedo resistirlo. Me vuelve loco poco a poco. He perdido amigos y gente cercana por esto.

Me he aislado, me he cerrado en mi mismo y siento que voy a estallar.

Solo pido a Dios fuerza para superarlo…

Ya pasará… Ya pasará….

Solo … días de espera

No sé como rayos acabará todo esto….

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